Compra de un coche: otras formas de disponer de un vehículo nuevo

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Tenemos la idea de que al comprar un coche mediante financiación adquirimos la propiedad íntegra del mismo, lo cual no es del todo cierto pues las entidades financieras se suelen reservar para sí la última palabra en cuanto al dominio del coche. Una cláusula controvertida que se denomina de reserva de dominio. Por esta cláusula las entidades financieras deben dar sus consentimiento para poder transmitir íntegramente el bien a otra persona.

Si la capacidad para vender está limitada podíamos decir que, en tanto no paguemos íntegramente el vehículo, tenemos el derecho de uso y disfrute del mismo pero no la plena propiedad. Estoy convencido de que algún jurista pondrá pegas a lo formal de lo que acabo de decir pero no al fondo del asunto. Conviene, por lo tanto, fijarse en otras formas de disponer de un vehículo sin apegarnos a eso tan nuestro de la “propiedad de las cosas” pues si por algo se distinguen nuestros tiempos es que disponer de algo es en ocasiones mejor que tenerlo en propiedad plena.

¿Cuáles son esas otras formas? Más allá del alquiler propiamente dicho tenemos figuras que se encuentran entre el alquiler y la propiedad y que son tres básicamente: el Renting, el Leasing y el “Paga mientras conduces” (o cualquier otra denominación que le den las empresas vendedoras).

El renting no es otra cosa que un alquiler puro al que se le incorporan otros servicios, tales como: mantenimiento o seguros sin que la propiedad pase al adquirente a menos que ejerza la opción de compra que puede tener o no dicho contrato consigo.

El leasing es un alquiler de carácter financiero que al igual que el Renting incluye una serie de servicios aparejados al alquiler y que lleva siempre implícita la facultad de optar a la compra del vehículo. Para que sea leasing ha de estar expreso en el contrato o – a menos en términos económicos – ser evidente el ejercicio de la opción de compra.

La última figura, que es la que más nos interesa, consiste en la compra del coche mediante financiación (préstamo o crédito aparejado) en el que al final del periodo señalado en el contrato se pueden realizar tres operaciones:

  1. La adquisición plena del vehículo por el comprador mediante el pago de una última cuota (bastante elevada. porque si no estaríamos hablando de un Leasing). En realidad es la cantidad pendiente de pagar del préstamo a esa fecha en las condiciones inicialmente pactadas.
  2. La adquisición por el vendedor del vehículo por el importe pactado en esa misma fecha, que es la cantidad pendiente de amortización del crédito vigente.
  3. La nueva adquisición de otro vehículo nuevo de la marca en las condiciones que se pacten (algunas al comienzo del contrato, otras en el momento del contrato futuro)

El renting y el leasing pueden tener estas tres posibilidades expuestas pero no necesariamente de la manera descrita y añadirían otras diferentes.

piensa 2

Si optas por la compra del vehículo con precio de recompra garantizado piensa ya cuál va a ser tu opción. En los ejemplos veras que no hay mucha diferencia entre financiarlo y no financiarlo.

Solo que alguien, a cuatro años vista, se compromete a la recompra a un precio normal de mercado (tú también lo puedes vender) con la condición de que le compres otro vehículo de su marca. Esa es, en realidad, la única opción.

Todas ellas ya las tienes con una compra financiada. Puedes vender el coche al precio pendiente de amortización (y algo más también), puedes cancelar piensatu crédito en las condiciones establecidas y puedes comprar el coche que quieras, incluso de su marca, siempre que quieras.

El truco es, que a la hora de comprar, te ofrecen una financiación peor
que la que te están dando con el precio garantizado, pero el mercado te ofrece créditos mejor
es.

Tú decides.

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